Uno de los errores más comunes en microempresas es mezclar el dinero personal con el del negocio. Esto impide saber si el negocio realmente es rentable y dificulta la toma de decisiones.
El primer paso es abrir una cuenta bancaria exclusiva para el negocio. Fíjate un “sueldo” mensual como retiro personal y registra cada venta, costo, gasto operativo y utilidad por separado.
Nunca uses dinero del negocio para gastos personales de manera impulsiva. Establece un día fijo para retirar tu compensación y registra el movimiento como tal.
El SAT ofrece el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) para microempresarios con ingresos hasta cierto límite. Este régimen simplifica las obligaciones fiscales. Consulta con un contador si aplica a tu actividad.
Lleva un control mensual de: ingresos brutos, costos directos, gastos operativos, utilidad neta y dinero retirado para uso personal. Esta información es esencial para saber si tu negocio funciona.
